PERSONA vs. COMIDA

PERSONA vs. COMIDA

Como he dicho anteriormente, podía pasar los días con café y fruta en mi cuerpo debido al pudor que sentía por la comida o por engordar medio kilo, era un miedo que no podía manejar por mi misma, el control de la situación no lo llevas tú, lo lleva la enfermedad. Nunca he sido una persona que le cueste comer y sin darme cuenta estaba metida en ese agujero donde la enfermedad me exigía constantemente que no comiera absolutamente nada.

Durante mis primeros años universitarios tuve mareos diarios, bajadas de tensión a cualquier hora de día y en cualquier lugar. Es necesario que os deis cuenta de la gravedad del asunto, dejas de comer como si fuera un juego y se convierte en una enfermedad, una enfermedad que te introduce en el agujero donde la enfermedad está recordándote que lo único importante en tu vida es estar y estar delgada, al precio que sea.

Y ahí estás tú, tu y la enfermedad, esa misma que puede acabar totalmente con tu vida.

Pues bien, cuando nos encontramos frente a un miedo TAN GRANDE hacia la comida es muy complicado y costoso volver a adquirir un hábito y normalidad respecto a la misma. Es una lucha continua, por ello, debemos ir reeducando y modificando nuestros hábitos alimentarios. No podemos pasar de comer una manzana a comer un plato de pasta, con 3 filetes y un pastel. Se debe incrementar el nº de calorías poco a poco y SIN ningún tipo de presión (DATO: lo adecuado es ir aumentando unas 50/100 kcal/semanales).

El-hambre-de-vivir-alimentacion-comidavspersona

Algo que ayudo en mi caso particular fue realizar 5 comidas diarias, y con un dieta MUY COMPLETA, cuando digo completa, me refiero a comer todo tipo de comida: legumbre, carne, pescado, verdura, fruta… Comer de todo y en cantidades no muy grandes me hizo sentir bien poco a poco. No puedes empezar a quitarte tipos de comida que engordan, debes modificar tus hábitos adaptándote a todo tipo de alimentación.

NO debemos pasar de sentir un miedo hacia toda la comida a sentir un miedo específico, lo que queremos es ELIMINAR el miedo general a comer.

En un primer momento, cuando la gente de mi alrededor me vio totalmente delgada con 20 kilos menos, muchos de ellos debido al desconocimiento sobre la enfermedad pensaban que debía comer y comer sin parar. Esto es un error, no puedes pasar a comer cantidades normales de repente simplemente por contentar a la gente. En mi caso, más de un día decidí comer con normalidad por el hecho de no preocupar a los que me querían o simplemente evitar una situación incómoda en una comida. ¿Qué pasaba? Obviamente mi cuerpo no aceptaba tanta cantidad de comida después de la costumbre de no comer nada, tenía arcadas o vómitos y me sentaba fatal la comida debido a que mi organismo en ese momento no estaba preparado para admitir una ingesta de grandes cantidades.

El-hambre-de-vivir-alimentación-chocolate

Aun así, siento que otro punto importante cuando estamos recuperándonos puede ser comer con gente, ver la normalidad en el resto de personas frente al hecho de comer nos puede ayudar, y mucho. Pero como he dicho, la gente debe tener en cuenta que no es beneficioso generar presión, deben saber que el hecho de obligarnos a comer, un mal gesto, o un comentario inoportuno podría generar una situación incómoda, de agobio y esto puede llevarnos a dar 5 pasos atrás.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*