Alimentación

Desde el minuto uno me obsesione con el número de calorías, cogí pudor a comer cualquier tipo de alimento, medía cada cosa que entraba por mi boca. Comencé comiendo sano, pase a comer poco, todo ello coincidió con mi comienzo de la universidad y por lo tanto la llegada de mi independencia. A partir de ese momento, no tenía a mi lado a la gente que me conocía y sabía que yo era una persona que le gustaba comer (y MUCHO), así que sin vigilancia podía dejar de  comer y alimentarme de 3 cafés y algo de fruta al día.

¿Alguien puede ser feliz o sobrevivir con este tipo de alimentación? 

NO, NO SE PUEDE. Mareos, bajadas de tensión, debilidad física y mental, cambios de humor.

La alimentación es necesaria para nuestra supervivencia y debemos aprender a convivir diariamente con ella, por eso debemos acostumbrarnos a cocinar, a comer y lo más importante SENTIRNOS intrínsecamente tranquilos cada vez que comemos algo.

En mi caso, la solución (que me costó meses y meses alcanzarla) es DISFRUTAR de la comida, compensando con otro tipo de actividades (viajes, deporte, trabajo, estudios…) que me ayuden a sentirme mentalmente bien. Es un error pasarte la vida pensando en que comes o no comes, en dietas imposibles, en restricciones. El EQUILIBRIO es la clave, comer de todo, con cabeza, de una manera saludable y progresivamente iremos quitando ese enorme miedo a la comida.

Quise acercarme al mundo de la cocina, a la comida, creía que era necesario adquirir normalidad frente a algo tan básico como comer. Me ayuda mucho probar cosas nuevas, cocinar yo misma, elegir alimentos que los coma y pueda sentirme bien. Creo que cocinando tú misma y pasando ratos en la cocina experimentando, probando recetas, valorando los alimentos, ayuda y MUCHO. Consigues ver a la comida con normalidad y aprendes a apreciarla, incluso a disfrutarla (aunque ahora mismo os parezca imposible).

 

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:-)